El pequeño barman ruiseñor.

Tengo un caracter extraño y bastante "tiquismiquis". Me suelen molestar aquellos que va hablando en el metro a un tono suficiente como para entender palabras entrecortadas, los que te impiden el paso en un semaforo porque se quedan pensando en la luna, que me chisten y sobretodo el que la gente cante despreocupadamente e inclusive que silben. No lo puedo soportar. Es una "grima" profunda y ascentral anclada a mis genes más salvajes. Es esa misma "grima" de arañar una pizarra o restregar un estropajo en una cacerola de acero. Ayer tuve que ir al notario (nada grave que me obligue a centrarme en los preparativos de mi testamento). Había quedado a las 4 y como no me gusta hacerme esperar en mis cítas y soy como un topo para orientarme decidí salir con tiempo. Hacia un calor pegajoso de mil demonios: como si en vez de Barcelona fuera Macondo y los pajaros se estrellasen muertos de calor en las mosquiteras de las ventanas durante la hora de la siesta. Chorreante decidí hacer tiempo en un pequeño bar al lado del notario. Con mi dieta no puedo ni permitirme una cerveza helada, Ay! ambarino manjar a quien envidia la ambrosía!, me pedí una Cocacola Zero. Siempre pago cuando me sirven la consumución. Es una costumbre antigua que me permite hacer mutis por el foro cuando me apetezca sin esperar al camarero. Me senté en la barra (cuando voy sola no me gusta quitarle el sitio a las parejas en las mesas). Entonces ocurrió: no podia verlo pero un hombre tarareabá a pleno pulmon en la zona de la cocina. Apreté los dientes y me distraje de su cantico de sirena viendo el "Salvame" que estaba sintonizado con interferencias en una tele vieja. A los cinco minutos el tarareo (una melodia inventada) dio paso a un trino estremecedor. Menudos pulmones para proferir tremendo silbido! Kurt Savoy un aprendiz a su lado. Volví a concentrarte en mi Cocacola y en las imagenes idas del televisor. Inconscientemente apreté los dientes y la mandibula. Deseaba haber dado un golpe en la mesa y gritar al hombre que estaba oculto en la cocina: CALLESE YA!. Evidentemente no lo hice. Intenté, por cortesía y porque yo estaba en SU casa, que ni tan siquiera la camarerá tuviera alguna pista de mi cabreo. Daba sorbos pequeños a la Cocacola para concentrarme en esa tarea y dejar de oir al pequeño ruiseñor en version 4.0 Dolby surround. Que peñazo. Si almeros silbara flojito. Pero a ese volumen... media hora después salí del bar con espumarajos contenidos en la boca. Que tio más plasta! Como pudo aguantar a ese volumen durante media hora? Definitivamente el ser humano es extraordinario.


Estructura básica baja dijo
Me rio por lo bajinis, yo en tu lugar abandono la coca-cola y la posición. Estrategia a seguir. Espero que tomes nota y cuando entres en un bar dudoso en apariencia, me hace pensar en una tasca guarra, pero en Cataluña ya se sabe (Crítica destructiva y me gusta Cataluña, me quedan amigas, buenos recuerdos sobre todo en Can cortés y la pequeña calle Tuset, la larga calle Aribua y su maldito cine en la otra punta de la calle, más tarde comprendí la sonrisa de la recepcionista del hotel cuando dije “Vamos dando un paseo” Aquella noche parecía la travesía del desierto 2)Continuo, pides la lata y un vaso, no echas toda para que no se caliente, además aprovechas para echarla tipo cascada y te deshaces de unas cuantas burbujas que inflarían tu estomago, de esa forma si se repite la acción, huyes con el odre a la calle bañada por el sol.
En los ruidosos tiene mucha culpa la inmigración, las fuerzas de seguridad no están para eso, me dijeron una vez que alerté a un municipal que tomaba la sombra. Hazlo en Berna y ya verás que multa te colocan.
El que silba es un ignorante, atrae a sus fantasmas, el que grita para hacerse oír es que sabe que nadie le escucha y lo impone a la fuerza, que además de mal gusto, denota muy mala educación, a parte de su baja cuna (De ahí la tasca). Te faltó decir que eran horas de siesta que respetara al vecindario.
Y en cuanto a tu esclavo “Catatonico” Es así? Espero que una vez que termine ese atormentado tratamiento y tu figura sea de tu agrado, aparte del de otros muchos que nunca sabrás ya que no te lo dirán a la cara. Te aconsejo que vayas al médico y que te ponga al corriente de tu hígado y riñón, al margen de otros, lo digo por si acaso tienes que empezar otro tratamiento para arreglar el daño producido por tener unos pocos kilos de más.
Para que sonrías, he estado hace un poco en una pequeña tienda de fotocopias, necesitaba hacer dos copias de unas fotos en papel y el señor que atiende leía la biblia, una de esas antiguas, seguro que no se parecía al cocinero tenor. Me da la sensación de que puede ser un cura arrepentido pero que no ha perdido sus costumbres. Y cuando regresaba a casa escapando del sol, un barrendero que conducía su carro por en medio de la acera, deleitaba sus oídos y los del resto que estábamos dentro del radio de acción de su cassette,y lo sorprendente es que reconocí al grupo “Supertramp”, me fijé en el conductor y claro, debía de ser mi quinta, tengo dos o tres Lps de ellos, te vuelve sin querer a mediados de los 70, buenos tiempos aquellos.
Te creí de vacaciones, empezando a tostar tu cuerpo al sol, como una tostada en la plancha del bar. Es el único que no se cansa de las mujeres.
Saludos y cuidado con el sol.
2 Agosto 2010 | 01:14 PM